4 jun. 2011

Enseñar es educar... y para recoger hay que sembrar.


Un señor cogía cada día el autobús para ir al trabajo. Una parada después, una anciana subía al autobús y se
sentaba al lado de la ventana. La anciana abría una bolsa y durante todo el trayecto, iba tirando algo por la ventana.


Siempre hacia lo mismo y un día, intrigado, el hombre le preguntó que era lo que tiraba por la ventana;
¡Son semillas¡ -le dijo la anciana.
¿semillas?, ¿semillas de qué?
¡de flores!, es que miro afuera y está todo tan vacio...
-Me gustaría poder viajar viendo flores durante todo el camino, ¿verdad que sería bonito?
-Pero las semillas caen encima del asfalto, las aplastan los coches, se las comen los pájaros...
¿Cree que sus semillas germinarán al lado del camino?
Seguro que sí. Aunque algunas se pierdan, alguna acabará en la cuneta, y con el tiempo brotara.
-Pero... Tardarán en crecer, necesitan agua...
-Yo hago lo que puedo hacer. ¡Ya vendrán días de lluvia!.
La anciana siguió con su trabajo... Y el hombre bajó del autobús para ir a trabajar, pensando que la anciana
había perdido un poco la cabeza.
Unos meses después... Yendo al trabajo, el hombre, al mirar por la ventana, vio todo el camino lleno de flores.
¡Todo lo que veía era un colorido y florido paisaje!
Se acordó de la anciana, pero hacía días que no la había visto. Preguntó al conductor, ¡y la anciana de las 
semillas?, pues ya hace un mes que murió le contesto el conductor.
El hombre volvió a su asiento, y siguió mirando el paisaje.
-Las flores han brotado, se dijo, pero ¿de que le ha servido su trabajo? no ha podido ver su obra.
De repente, oyó la risa de una niña pequeña, la niña señalaba entusiasmada las flores.
-¡mira, papi!  ¡Mira cuantas flores!
¿Verdad que no hace falta explicar mucho el sentido de esta historia?
La anciana de nuestra historia había hecho su trabajo, y dejó su herencia a todos los que la pudieran recibir, 
a todos los que pudieran contemplarla y ser más felices.
Dicen que aquel hombre, desde aquel día, hace el viaje de casa al trabajo con una bolsa de semillas...

                                                               -Desconozco el autor-

                                            ¡¡ A veces aprendemos tanto de los pequeños detalles¡¡,
                                                Hay veces que lo mas simple es lo que mas valor tiene.
                                                                               roseta

1 comentario:

  1. Mi querida Roseta , cada entrada tuya es una enseñanza y de las buenas !!!!!!!!!!
    Si sera cierto ... lo realizado por la anciana
    fue sencillo y generoso , sembro no pensando
    en ella ... si que alguien lo hiba a recoger.
    Ojala todos aprendamos un dia , que lo mas lindo
    y bueno de la vida es gratis .
    Besitos mi amiga querida y mil besitos a nuestra
    querida amiga !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!1

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